
En 2022 pinté Encuentro en Coyoacán, una obra muy especial que nació de uno de mis primeros encuentros con Rafa —quien hoy es mi esposo. Ese día, a pesar de que nunca me sentía cómoda dibujando frente a alguien (y mucho menos en una cita), la energía fluyó con naturalidad y confianza, y me animé a sacar el sketchbook. Entre la música de un guitarrista que, increíblemente, tocaba con solo tres cuerdas, y la vibra única de Coyoacán, nació el boceto que más tarde se convirtió en esta pintura. Desde entonces han pasado más de nueve años de citas llenas de dibujos, música y plantas, y esta obra es también un recordatorio de cómo el arte me permite mirar mi propia ciudad con ojos de turista.

