
En 2020, durante el diplomado de Casa Narrativa en la UNAM, creé un leporello titulado Mi interior. En esta pieza represento mi mundo interno como un pequeño gusanito que habita en un jardín inmenso, donde la fragilidad convive con la grandeza de la naturaleza. El personaje avanza entre texturas y formas que evocan la intimidad de un recorrido personal y la curiosidad de descubrir lo que nos rodea.
El libro está realizado con sellos de plantas reales, lo que le da un carácter orgánico y único: cada huella vegetal se convierte en parte del relato visual, uniendo el gesto manual con la memoria de lo vivo. Mi interior es a la vez un autorretrato poético y un espacio abierto a la interpretación de quien lo despliega.






